La marca alemana presentó en Brasil el facelift del hatchback, con leves retoques estéticos y una mejora en los materiales y revestimientos del interior, pero no incorpora asistencias a la conducción en la versión Highline. En el país vecino, mantiene el motor 1.0 MPI de 84 CV, mientras que el 1.0 TSI ahora se ofrece únicamente en la configuración de 116 CV y 170 Nm con caja manual o automática, perdiendo la opción de 128 CV. La versión GTS será develada más adelante.

En los últimos meses, las pruebas se habían intensificado, lo que vaticinaba que su presentación estaba cerca y finalmente ocurrió: Volkswagen presentó en Brasil el Polo 2023, el esperado facelift para el hatchback, que incluye modificaciones estéticas y una reconfiguración de las motorizaciones disponibles en el país vecino.

Comenzando por su diseño, los cambios eran los ya previstos y que se habían filtrado en su registro de patentes: incorpora faros de Led en toda la gama con sistema tipo espejo –los de tipo proyector serán exclusivos de la versión GTS-. Su formato cambia levemente, invadiendo parte del paragolpes. La parrilla es más fina, suma un aplique de color carrocería en su parte superior, pero no la continuación de las DRL que se extienden hasta el logo de la marca como su par del Viejo Continente. El paragolpes posee una toma de aire más ancha y dos más en los extremos que sirven como marco para las luces antiniebla. Por último, el capot luce nervaduras más marcadas.

De perfil, la única modificación será el diseño de las llantas de aleación –diferentes para cada versión-. En la parte trasera, a diferencia del modelo europeo, mantiene el formato de los faros, aunque ahora incorporan una máscara negra en su interior y la parte inferior del paragolpes con dos reflectantes y un aplique en color negro símil difusor.

Puertas adentro, si bien el diseño del tablero es similar, desde la marca trabajaron en mejorar su apariencia, con materiales más agradables al tacto y a la vista a fin de realzar su imagen, uno de los puntos más criticados en la serie anterior. Asimismo, también se modificaron las butacas delanteras, inspiradas en la versión GTS, y los paneles de las puertas suman un aplique revestido. El volante y la selectora son similares a los del Taos y Nivus y, desde la serie anterior, los comandos del climatizador automático en las versiones que lo equipan, son táctiles. Lamentablemente, no sumó sistemas de asistencia a la conducción en ninguna de las versiones presentadas, habrá que ver si la GTS sí los agrega o quedan reservados a partir de la gama del Nivus.

En Brasil, el Polo se comercializará en cuatro versiones: MPI, con faros de Led, airbags frontales y laterales, asistente de arranque en pendientes, sensor de presión de los neumáticos, aire acondicionado, espejos y manijas de puertas color carrocería, llantas de acero con embellecedores (tazas), levantavidrios eléctricos delanteros, volante multifunción y sistema multimedia Composition Touch; TSI, que agrega llantas de aleación de 15”, instrumental digital con display de 8”, levantavidrios eléctricos traseros, espejos con regulación eléctrica y función tilt-down; Comfortline, que suma caja automática con levas al volante, control de velocidad crucero, encendido por botón y como opcional, sistema multimedia VW Play; y por último la variante Highline, con llantas de aleación de 16”, tapizados y revestimientos en cuero sintético, instrumental digital con display de 10”, cargador inalámbrico, climatizador automático digital, sistema multimedia VW Play, encendido automático de luces, sensor de lluvia y sensores de estacionamiento.

Mecánicamente, tal como señalamos anteriormente, hay una reconfiguración de las opciones disponibles: la opción más accesible mantiene el motor naftero 1.0 MPI de 84 CV y caja manual de 5 marchas, mientras que el resto de la gama cuenta con el 1.0 TSI en su configuración de 116 CV y 170 Nm de par –disponible con caja manual de 5 marchas o automática de 6 velocidades-, dejando de lado la variante 1.0 TSI de 128 CV y 200 Nm de torque que se ofrecía hasta ahora allí. Cabe aclarar que esto es exclusivo para el país vecino, donde el hatchback ya contaba con los motores 1.0 MPI y 1.0 TSI. Aún no se sabe si en Argentina mantendrá el actual 1.6 MSI o finalmente recibirá el 1.0 TSI en las mismas configuraciones del Nivus.

Mención aparte para la versión GTS que se mantendrá en la gama con el motor 1.4 TSI de 150 CV y 250 Nm de par, asociado a la caja automática Tiptronic de 6 velocidades, aunque será presentada más adelante al igual que el Virtus. Su llegada a nuestro país debería darse hacia finales de este año o principios de 2023.

FUENTE: https://www.16valvulas.com.ar/