Era una de las novedades más esperadas de la firma estadounidense y finalmente está aquí: en el marco de sus actividades de invierno, Jeep presentó el restyling del Renegade, que incorpora varias modificaciones estéticas, tecnológicas y mecánicas.

Desde su debut en 2015, el Renegade se convirtió en uno de los pilares del éxito de la compañía a nivel mundial, en nuestra región y en nuestro país en particular, donde ya lleva más de 45.000 unidades vendidas. Para seguir siendo un referente del segmento B-SUV, esta actualización trae cambios de diseño sin alterar en profundidad su aspecto general, más equipamiento de confort y seguridad y el nuevo motor 1.3 turbo T270.

Estas son sus características principales:

Lo nuevo:

Es el restyling del B-SUV que fue presentado a principios de este año en Brasil y que trae aparejadas varias novedades estéticas, tecnológicas y mecánicas, por lo que la marca habla de una “nueva generación”, aunque se trata de una actualización.

A nivel de diseño, las modificaciones son sutiles, en el sector frontal se rediseñó levemente la máscara que une los faros y la parrilla –ahora es más delgada- y los faros de Led, que incorporan las luces de giro en el anillo de las DRL y que sigue el contorno de las ópticas. Por debajo, el paragolpes fue replanteado por completo, con trazos más rectos, nuevos faros antiniebla y una defensa más prominente. En este caso, y a diferencia de las series anteriores en las que la versión Trailhawk contaba con un paragolpes diferente, toda la gama cuenta con el mismo, sólo varían los apliques y pequeños detalles. De perfil no hay cambios muy importantes, sólo la carcasa de los espejos –con marco color grafito- y el diseño de las llantas de aleación, mientras que en la parte trasera los faros fueron actualizados y ahora cuentan con un formato más tridimensional, manteniendo el diseño de X. El paragolpes es nuevo, con una zona de protección mayor, gancho para remolque (en el caso de Trailhawk) y luces auxiliares en los extremos.

Siguiendo la misma fórmula del exterior, puertas adentro también hay modificaciones pero bastante puntuales: incorporó el instrumental 100% digital heredado de la Fiat Toro y una nueva pantalla de 7 u 8,4” (según la versión) para el sistema multimedia Uconnect. Asimismo, suma el nuevo volante de la marca, estrenado en el restyling del Compass y en el nuevo Commander. Sigue destacándose por su completo equipamiento de confort y seguridad, incluyendo asistencias a la conducción a partir de la versión Longitude.

A diferencia de Brasil donde todas las versiones cuentan con el motor naftero 1.3 turbo de 175 CV (T270) sólo con caja automática de 6 o 9 marchas, en nuestro país se mantiene el 1.8 eTorQ de 130 CV –con opción manual o automática- para las versiones Sport, mientras que las Longitude y Trailhawk sí incorporan el propulsor Firefly turbo, dejando de lado también la opción diésel Multijet.

Versiones:

Se mantienen los tres niveles de equipamiento (Sport, Longitude y Trailhawk), disponibles con dos opciones de motorización y transmisión.

Equipamiento de confort:

La versión Sport cuenta con aire acondicionado, levantavidrios eléctricos, computadora de a bordo con display de 3,5”, sistema multimedia Uconnect con pantalla táctil de 7” compatible con Android Auto y Apple CarPlay, cierre centralizado, tapizado de tela, volante multifunción, freno de estacionamiento eléctrico, columna de dirección regulable en altura y profundidad, asientos traseros rebatibles 60/40, faros de Led y llantas de aleación de 17”.

La versión Longitude agrega climatizador automático bizona, volante revestido en cuero, tapizado de cuero, encendido por botón, instrumental digital con display TFT a color de 7”, sistema mutimedia Uconnect con pantalla táctil de 8”, techo solar panorámico eléctrico, sistema Traction Control+, cargador inalábrinco, asistente de estacionamiento Park Assist, encendido remoto, sensor de lluvia y crepuescular y llantas de aleación de 18”.

La versión Trailhawk suma accesorios específicos (pintura bi-tono, adhesivo de capot, carcasa de los espejos color Granite Crystal, neumáticos de uso mixto), espejo retrovisor electrocrómico, selector de terrenos Selec-Terrain y llantas de aleación de 17”.

Equipamiento de seguridad:

Toda la gama dispone de 6 airbags (frontales, laterales y de cortina), frenos a disco en las cuatro ruedas con ABS/EBD/BA, control de tracción, control de estabilidad, control de mitigación de rolido, sensor de presión de los neumáticos, asistente al arranque en pendientes y anclajes Isofix.

Las versiones Longitude y Trailhawk agregan airbag de rodilla para el conductor, detector de punto ciego, alerta de cambio involuntario de carril, asistente de frenado pre-colisión, detector de señales de tránsito y detector de fatiga.

Mecánica:

Las versiones Sport mantienen el conocido motor naftero 1.8 eTorQ que desarrolla 130 CV a 5.250 rpm y 182 Nm de par a 3.750 rpm, disponible con caja manual de 5 velocidades o a la transmisión automática con convertidor de par de 6 marchas, siempre con tracción delantera.

Las versiones Longitude y Trailhawk incorporan el nuevo propulsor naftero Firefly 1.3 turbo (T270) que entrega 175 CV a 5.750 rpm y 270 Nm de torque a 1.850 rpm. Se asocia a una caja automática con convertidor de par de 6 velocidades en el caso de la Longitude, con tracción delantera, o a la transmisión automática de 9 marchas y tracción 4×4 en la Trailhawk. Esta última suma además el sistema Jeep Active Drive Lowd, que permite el acople de la tracción integral de manera automática en condiciones de baja adherencia y se integra también al selector de terrenos (Jeep Selec-Terrain) con modos Auto (acople automático de la doble tracción), Sport (prioriza el desempeño), Snow (nieve) y Sand/Mud (arena o barro).

Ficha técnica:

FUENTE: www.16valvulas.com.ar